Germán Temprano
Artículo actualizado el viernes 11 de junio de 2021

El cuadro eléctrico es parte imprescindible de la instalación. Tanto como para ser el encargado de garantizar la seguridad en las viviendas o cualquier tipo de inmueble en caso de incidente en la instalación.

De entre los seleccionados, destacamos un modelo doméstico de la marca BeMatik por su robusta carcasa y por ser bastante adaptable a una vivienda estándar por un precio muy asequible.

Qué es la potencia eléctrica

Antes de definir un cuadro eléctrico conviene saber qué se considera potencia. Así, se entiende como la capacidad de una instalación para conectar un número concreto de aparatos que precisen suministro eléctrico a la vez.

Es muy importante que la potencia sea la adecuada a las necesidades. De no ser así, si se tiene más potencia contratada de la que hace falta, se pagará más sin necesidad.

Si se contrata menos de la necesaria, cuando se sobrepase la carga y se enchufen a la vez demasiados aparatos saltará el automático.

Cómo calcularla

Hay dos opciones principales:

  • Que la estimación la realice un profesional en función de los aparatos que potencialmente consumirán suministro.
  • Recurrir a una calculadora de potencia eléctrica y hacerlo uno mismo.

Quede claro que, tanto aumentarla como rebajarla, implicará un coste con la compañía que se tenga contrato. Es más caro aumentarla que reducirla, pero hay que tener en cuenta que solo se permite una rebaja al año.

Qué es un cuadro y para qué sirve

Es el componente de la instalación que aloja los elementos de protección y control de la energía. Dentro de él convergen todos los cables que precisa la instalación.

Su función es organizar el sistema eléctrico del inmueble. Es decir, repartir la potencia adecuado a cada aparato que necesite suministro.

Tiene dos funciones principales como son minimizar el riesgo de sobrecarga eléctrica e impedir posibles cortocircuitos.

Además, como hemos dicho, es pieza imprescindible para garantizar la seguridad haciendo saltar los interruptores en caso de incidente.

Cómo son

Lo más habitual es contar con cuadros eléctricos de tres o cinco bloques.

  • Tres bloques: En concreto serían el ICP, el ID y el PIAs. Detallamos sus funciones:
  1. lCP: El Interruptor de Control de Potencia (ICP) salta cuando la demanda de energía excede la potencia contratada.
  2. ID: El Interruptor Diferencial (ID) detecta fugas de corriente.
  3. PIAs: Son los interruptores que protegen los circuitos individuales o interiores. En una vivienda estándar tendrá al menos cinco circuitos para iluminación, enchufes, enchufes específicos de cocina y baño, hornos y vitrocerámicas y lavavajillas, lavadoras o secadoras.
  • Cinco bloques: A los tres anteriores suma el IGA y el PCS:
  1. IGA: Corta el suministro en caso de cortocircuito. Controla que la potencia consumida no supere la que admite la instalación. También reparte la corriente necesaria al resto de interruptores de los circuitos individuales (PIAs).
  2. PCS: Evita que los aparatos eléctricos se puedan dañar por sobretensiones con independencia del origen de las mismas.

Qué tipos hay

Por factor cronológico podemos distinguir dos grandes grupos:

  • Antiguos: No está estandarizado y, por tanto, se pueden encontrar muy diferentes modelos con más o menos componentes. Esta variedad incluye hasta un solo interruptor general.
  • Actuales: Se instalan a partir de 2002 y son ya los que tienen agrupados sus componentes en al menos tres bloques distintos.

Quién lo instala

Por ser un elemento sensible y delicado para la seguridad de los inmuebles, de manera muy mayoritaria el montaje deberá correr a cargo de un instalador autorizado que inserte y cablee el cuadro.

Aunque se pueda encontrar mucha información tanto escrita como audiovisual en la red para colocarlo sin llamar a un profesional, no es lo más adecuado.

Qué tener en cuenta

En esta ocasión, este apartado será muy breve tras lo ya explicado. Para elegir un cuadro eléctrico u otro hay que tener en cuenta de manera casi exclusiva la potencia eléctrica que vamos a precisar en función de todos los aparatos que incorporemos y precisen de suministro eléctrico.

Los mejores cuadros eléctricos para ajustar nuestro gasto

Adaptable y robusta: BeMatik

Una caja de distribución de pequeño tamaño (algo menos de 25 cm en su parte más larga), muy adaptable a viviendas estándar y fabricada con buen material que le hace robusta.

En concreto se trata de una carcasa de plástico ABS y con un diseño muy fácil de integrar en cualquier superficie plana.

Un dato imprescindible es saber que soporta una intensidad máxima de 100 amperios. Se define la intensidad como la cantidad de carga eléctrica que circula por un circuito en la unidad de tiempo.

En su sencilla configuración destaca su puerta frontal transparente que se abre hacia arriba y a través de la que se pueden ver los módulos del interior. Tiene una capacidad de hasta doce en línea (se distribuye con seis tapados y seis abiertos).

Como objeción puntual para su montaje se puede señalar que no incluye la tornillería necesaria.

Gran capacidad: Kopp 350912048

Más grande de tamaño (unos 36 cm de alto) y más caro de precio este cuadro que, como es evidente, ofrece a cambio una mayor capacidad para albergar los controles del sistema eléctrico.

Las dimensiones se corresponden con una caja de distribución con capacidad para 24 módulos repartidos en dos filas.

Muy buen acabado para un producto asequible para lo que ofrece. Entre otras cosas un grado de penetración IP40 contra la penetración de objetos sólidos de un milímetro, pero no contra la de agua.

En este caso, trae la tornillería necesaria además de tapas y tiras de conexiones para neutro y toma de tierra.

En superficie: Gewiss GW40045

Sin duda, una de las bazas de esta alternativa de cuadro eléctrico es que se puede montar en superficie y, por tanto, evitar la complicación de insertarlo en la pared.

Aunque no sea el aspecto en el que fijarse más, también hay que señalar que se trata de un diseño distinto, más modernizado.

Otro de los atractivos principales, y en este sí hay que fijarse siempre, es que resulta bastante económico en una gama que lo es en general.

Puede dar cabida hasta a 12 módulos que se pueden chequear a través de su puerta transparente. Si se quiere abrir basta con presionar y se libera de manera lateral.

Distribución en tres filas: Solera 5260

Rebajas

Una muy buena opción para empotrar en forma vertical con tres filas para alojar hasta 42 elementos distintos a un precio muy económico.

Para hacerse una idea, para dejarla bien colocada en la pared habría que hacer un hueco de unos 10 cm.

Otra de las ventajas a destacar es que los cables pasan sin dificultad por detrás de las guías, algo que en otros modelos puede revestir alguna dificultad.

Buen material y complementos útiles como adhesivos con iconos de luces o electrodomésticos para pegarlos en los automáticos correspondientes y tenerlos rápidamente identificados.

Uso exterior: Cablepelado

Caja de distribución de un tamaño para ocho módulos (33 cm por el lado más largo), aunque también se distribuye en cinco y en quince.

Cuenta con una protección IP65 que significa que está totalmente contra el polvo e incluso contra chorros de agua de baja potencia. Lógico en un modelo que está orientado a exterior.

Está fabricada en resistente plástico ABS con una puerta transparente fijada a través de una bisagra que la abre por el frontal.