Sergio F. Núñez
Artículo actualizado el miércoles 12 de mayo de 2021

Si nos hemos comprado un proyector y queremos disfrutar de una película, un vídeo casero o hasta una presentación, la típica pared o la sábana estirada no serán en ningún caso la mejor solución.

Si queremos obtener toda la calidad que nuestro proyector es capaz de dar, necesitamos una pantalla de proyección cuyas cualidades físicas concentren la luz y la reflejen sin reducir la calidad.

Escogemos en nuestra selección, como la mejor pantalla de proyector, el modelo Hama 018790 que tiene como principal ventaja respecto al resto de competidores es la tela con la que está fabricada ya que aumenta el brillo de la imagen y la hace más clara y nítida.

Su tamaño de pantalla mural es de 2×2 metros, capaz de instalarse tanto en la pared como colgada del techo.

Qué tener en cuenta antes de escoger una pantalla para proyector

Son varios los puntos que debes tener en cuenta cuando escogemos nuestra pantalla para proyector. Una de ellas, fundamental, es el formato de la imagen que vamos a proyectar:

  • El de 16:9 es el ideal para proyectores con resolución Full HD (1920 x 1080), HD ready (1280 x 720) y 4K (3840 x 2160).
  • También hay pantallas con una relación de aspecto de 16:10 para la resolución WXGA (1280 x 800) y a la resolución WUXGA (1920 x 1200), de formato completo. Y se utilizan también los formatos de pantalla 1:1 y 4:3.

También es muy importante analizar la calidad de la tela con la que está hecha la pantalla, ya que si es demasiado fina sólo nos servirá en casos de oscuridad a su alrededor.

Otro aspecto a tener en cuenta es la tensión de la pantalla. No hay cosa más cansina que ver una película en una pantalla llena de arrugas que son capaces de deformar la realidad hasta agotarnos.

Y la estabilidad, que tiene mucho que ver con la calidad de la instalación, otra pata fundamental.

Las mejores pantallas para proyector

Las mejores pantallas para proyectores

El favorito: Hama 018790

Es una pantalla mural de 2×2 metros que se puede instalar tanto en la pared como colgada del techo.

La ventaja de proyectar sobre una pantalla es que aporta un factor de ganancia a la imagen, y el hecho de que tenga el borde perimetral negro crea una mayor concentración de contraste por lo que aporta una mejor calidad de color.

De la misma manera, la tela con la que está fabricada aumenta el brillo de la imagen haciéndola más clara y nítida. Y la parte trasera es negra para evitar perder luminosidad y profundidad de imagen.

Pero cuidado con este modelo porque puede ocurrir que la primera impresión no sea la mejor… aunque se solucionará con facilidad. Todo por los problemas que presenta las primeras veces para desplegar o plegar la pantalla.

Más de uno estuvo incluso a punto de devolverla después de media hora intentando desplegarla. Y hasta puede que se haya pasado más tiempo intentando plegarla. Pero tiene truco y una vez que se coge, la relación calidad-precio la convierte en una muy buena compra para cualquiera.

Una gran opción: pantalla mural Iggual

Pantalla de muy buen tamaño (180×180 centímetros) para poder disfrutar del cine en casa. Fácil de instalar, con trípode y bordes negros de tres centímetros.

Es ideal tanto para usar en casa cono en la oficina, si queremos algo de «quita y pon». La única pega es que una vez desplegada, para enrollarla de nuevo hay que ser un manitas.

El único inconveniente podríamos decir que es que las patas del trípode deberían venir aseguradas de alguna manera, ya que dan sensación de poca estabilidad.

También el sistema enrollable podría considerarse una de las partes más delicadas de esta pantalla, y hay que ser delicado para que no se estropee, ya que una avería complicaría mucho las recogidas de la pantalla.

Gran tamaño: Luxscreen

Este modelo de pantalla tiene un muy buen tamaño, además, la hay en varios anchos, y pese a ello cae totalmente plana. No hace la barriga como pudiera temerse que pudiera ocurrir, igual que la Optoma, y además el motor es mucho más silencioso de lo que esperaba.

La pantalla es enorme y pesa muchísimo, y si las fijamos bien a la pared veremos que su motorización es indispensable, tanto con el mando de cable como con el mando inalámbrico.

Pero el equipo ocupa muy poco y el motor funciona bien, también el mando a distancia. Y aunque las instrucciones son algo escasas, como su complicación es similar al mecanismo de un chupeteUP/DOWN y sin problemas.

Sólo un pero a tener en cuenta: el cable de alimentación parece que a veces no hace muy bien contacto y a la hora de instalarlo hay que tratarlo con cuidado. Para evitar que al colgarlo en el techo se balancee, podemos dejarlo enganchado directamente al techo con los agujeros que llevan las tapas de los extremos poniendo unos separadores.

Calidad-precio: Jago FF Europe

Tiene un precio excelente para un producto de su calidad, ya que al tratarse de una pantalla de PVC realza la calidad de las imágenes. Es pesada, robusta y no demasiado difícil de instalar.

Se puede colgar del techo o de la pared. Pero como es algo pesada, si la vas a colgar del techo procura hacerlo bien para evitar una desagradable sorpresa algún día. Trae dos anillas para colocar los ganchos del techo y para colocarla a la pared basta con dos agujeros con dos tacos y sus respectivos tornillos.

La relación calidad precio es estupenda.

La más versátil: APEMAN 50″ Autoportante

La principal de las ventajas que presenta esta pantalla es que es autoportante. ¿Y eso que significa? Pues que se sujeta por si misma sin necesidad de un trípode o de sujetarla al techo o pared.

En ese sentido resulta especialmente cómoda y además es súper rápida y fácil de usar. En cuestión de segundos la podemos tener instalada y lista para usar.

Tiene un cuerpo de metal de aluminio que la recubre por completo cuando está cerrada y que la hace muy resistente. Además de protegerla de golpes, polvo y posibles accidentes que la deterioren.

Tiene una medida de pantalla de 50 pulgadas y de largo 111 cm, con un peso de 1,75 kilos. Además, incorpora una bolsa de transporte en tela negra con asas y correa para llevarlo colgado al hombro.