En días veraniegos propios de helados o para cualquier tipo de pastel, un dispensador de crema batida es un complemento para los postres.

Este utensilio convierte la crema pesada en una espuma ligera para acompañar los postres.

Incorpora un cartucho de óxido nitroso para generar presión en el interior y transformar el líquido en espuma o mousse.

Su funcionamiento es muy simple. Se llena el dispensador con la crema, se aprieta el gatillo para liberar el óxido nitroso y el líquido se bate en el interior de manera automática.

Como recomendación hay que agitar con insistencia, en torno a unas diez veces, para combinar bien el gas con el líquido antes de apretar el mecanismo.

Resistencia y durabilidad: Runesol

Un dispensador de medio litro de capacidad y de buena calidad por sus materiales metálicos que ofrecen gran resistencia y durabilidad.

Por su precio no es de los más económicos, pero sí es óptima su relación con la calidad que ofrece.

En una de las especialidades que mejor resultado da es en la elaboración de mousse tanto caliente como frío.

Hay que tener en cuenta que a estos dispositivos hay que cogerlos el truco tanto en la preparación previa como en el propio uso del aparato.

Es decir, los primeros intentos pueden ser decepcionantes, pero hay que perseverar.

Pese a su consistencia resulta un aparato ligero y bastante fácil de limpiar dentro de la dificultad por encima de la media sobre otros utensilios.

Otra de sus bazas es que viene de serie con tres boquillas decorativas metálicas, en concreto de acero inoxidable y un pequeño cepillo para lograr una limpieza más exhaustiva.

El cuerpo del dispensador está fabricado en aluminio.

Muy útil también para coronar tapas saladas muy elaboradas o para complementar postres de repostería con nata batida o cremas.

Campeón en estética: Amazy

Una alternativa que, antes de conocer sus prestaciones y comportamiento, entra por los ojos ya que se trata de un vistoso dispensador por diseño y color.

Muy cómodo de usar y bien dotado de accesorios a valorar como las tres boquillas decorativas en acero inoxidable más su correspondiente cepillo de limpieza. La carcasa es de aluminio.

La crema sale de la boquilla uniforme y densa con varias opciones posibles como, además de la nata montada y cremas, batir bebidas calientes o complementar pasteles o magdalenas.

Al igual que el anterior, se trata de un dispensador de medio litro, como decíamos en la introducción el más convencional para el ámbito doméstico.

En resumen, un dispensador bonito en estética que, una vez dominado, ofrecerá una crema batida de buena consistencia.

Agarre de silicona: Nikou

Una de las señas de identidad de esta opción es la facilidad de uso gracias a su ergonómico agarre de silicona.

El cuerpo y la cabeza están fabricados en aluminio con un diseño bastante compacto, llamativo en el exterior y con un peso sobre la media (poco más de 650 gramos en este caso).

Para que la crema salga por la boquilla tan solo es necesario presionar de manera leve ese cómodo mango.

Grandes resultados en la elaboración, por ejemplo, de cafés capuchino o en la elaboración de pasteles.

Como es norma también incluye boquillas decorativas, tres en este caso, y cepillo para apurar la limpieza.

Precio en la media, es decir, asequible como lo es la gama.

Doble capacidad: Lacor 68405

Dos aspectos principales destacan en esta alternativa.

Por un lado, su gran capacidad ya que llega al litro, el doble de lo que viene a ser la medida más convencional, y, como se intuye, un precio bastante más elevado.

Usa el aluminio como material de construcción, pero solo en el cabezal, atención a este matiz para no llevarse decepciones.

En cuanto a los complementos sigue las pautas anteriores con tres boquillas decorativas y la inclusión del cepillo de limpieza.

Alto nivel y precio: ISI 1801

Cerramos con un dispensador de muy alto nivel, excelente comportamiento en la densidad de las cremas y en la elaboración de salsas que, por si fuera poco, se puede meter en el lavavajillas.

¿Cuál es el inconveniente? Fácil de deducir. Un precio que viene a triplicar los de la gama media con capacidad de medio litro.

Si se usa con frecuencia, gusta preparar platos de cocina más sofisticada y se tiene margen económico, sin duda una excelente opción.

De qué material

En general se fabrican en metal tanto su mecanismo como la carcasa exterior, aunque esta puede ser de plástico u otro tipo de derivado.

Los hay más avanzados que incorporan un sello vacío de doble pared para mantener la temperatura original durante más tiempo.

Si el contenido es caliente, el aislamiento mantiene frío el exterior.

Qué tipos hay

Los distinguimos por sus tipos de boquilla.

En general, tienen una boquilla ancha y redonda que dispensa la crema en línea recta.

Sin embargo, para dar mayor presencia a los postres existen boquillas decorativas con distintas formas:

  • Hoja
  • Cruz
  • Tulipán
  • Estrella
  • Loto

Consejos generales

Aportamos algunas indicaciones de distinto tipo que serán de gran utilidad:

  • La crema debe estar bien refrigerada.
  • Suelen tener un indicador con el tope de llenado que no hay que superar porque no se batirá en condiciones.
  • Si se nota suave en exceso es conveniente agitar más el dispositivo.
  • La crema que no se consuma se puede dejar en el dispensador y enfriar para tomarla después.
Dispensador de crema batida para batidos
Dispensador de crema batida para batidos

Qué tener en cuenta

Capacidad

Como es lógico dependerá de las necesidades familiares o del número de fiestas que se hagan.

Como referencia, un tamaño estándar de dispensador de crema batida puede estar sobre el medio litro.

Materiales

Como ya hemos apuntado en el apartado específico suelen estar fabricados en metal, aluminio o acero inoxidable, y, en algunos modelos, con plástico resistente en el revestimiento exterior.

Estos últimos son los más económicos y los más recomendables si se van a usar de manera esporádica.

Como es lógico los que más duran son los fabricados en metal, aunque son algo más complejos de limpiar y, normalmente, más caros.

Los de acero inoxidable son muy aptos para distintas temperaturas y pueden meterse en el lavavajillas.

Facilidad de uso

Se centra de manera prioritaria en la inserción y sustitución del cartucho de óxido nitroso.

Otros de los componentes a revisar bien para que sea más sencillo es la rapidez de batido que puede restar varias sacudidas al dispensador.

La palanca del brazo también es otro elemento a considerar en este capítulo.

Boquillas decorativas

Ya hemos destacado algunas opciones concretas. Cuantas más traigan de serie, mejor para la variedad de adornos en los postres.

Puntas del inyector

El dispensador no solo se ciñe a la crema. También se puede usar para inyectar crema u otros rellenos en productos horneados.

De este modo, al igual que en las boquillas, si trae más inyectores de distinto ancho más ganará en polivalencia el utensilio.

Facilidad de limpieza

Es un dispositivo con bastantes recovecos o sea que puede ser algo complicado de limpiar de manera correcta.

Como adelantamos, los de acero inoxidable se pueden meter en el lavavajillas.

Mantenimiento

Desarrollamos algo más el apartado de la limpieza y el mantenimiento.

Como es obvio, hay que limpiarlo bien entre uso y uso.

Si no es conveniente meterlo en el lavavajillas, lo más útil es tener un cepillo para botellas para limpiarlo bien que viene con el dispensador.

Las partes más pequeñas, como las puntas, hay que lavarlas bien a mano.

También hay que hacerlo con detalle en las boquillas decorativas.